¿Era la muerte?... - No sé. Si hoy no entró, vendrá mañana.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on domingo, 30 de octubre de 2011 at 2:07


 Ver y no ver es lo mismo;
cuando la noche es obscura,
la muerte se hace infinito.

¿En el taller de la Muerte
sonó un golpe?...
    -El aldabón
del sueño, bajo mis sienes.

Una vez soñé en dormir;
otra soñé con la muerte,
otra soñé con vivir.

Ahora pienso que soñar,
es dormir vivo en la muerte
para poderla olvidar.

Yo no puedo descansar:
no tengo quien me despierte.

¿Duerme el tiempo en el espacio?...
-Estrella a estrella, la muerte
en la noche va cuajando.

-E. Prados-

  LA DAMA DE TODOS LOS FINALES

PEQUEÑA MUERTE.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on viernes, 28 de octubre de 2011 at 15:09




Murió sobre el trigo un niño
que no conocía nadie,
le besaron las balas al caer la mañana;
al callar los sollozos,
al nacer silencio,
lloraron las espigas,
lloró el surco y la piedra
el hombre quedó solo
detrás de todo a la tierra.
Sobre el aire se quedaba
la sangre sola y abierta
mientras sus ojos buscaban
gaviotas oscuras, yerbas.

La muerte vistió zapatos
de hierro y de yerbabuena,
pantalones de metralla
y camisa de fría tierra;
pequeña muerte de niño,
muerte de niño y de estrella,
muerte de trigo y de sombra,
cuando cayó la mañana,
tibia de cardos y yerba,
rasgando el día en silencio
con un cuchillo de venas.
-Escalada y Camacho-
LA  DAMA DE TODOS LOS FINALES

¿Cómo será esta primera noche de muerto? Yo no sabré quien es nadie; no sabré sobre sus nombres, sus domicilios, ni sus teléfonos.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on viernes, 21 de octubre de 2011 at 15:26





Quizá, ahora mismo,
haya algunos rodeando mi féretro.
Yo no los oigo
ni los veo;
estoy
entre ellos
y, sin embargo,
muy lejos
Me va abandonando
la noción del tiempo,
y ya tienen la misma dimensión
el instante y lo eterno.

En la muerte, todas las fechas se denominan: Nunca;
no se festejan los cumpleaños, ni se celebra el año nuevo,
y en la memoria
de los muertos,
la vida es como un nombre que fué escrito
para el recuerdo
y, sin que se supiera cómo sucedió,
quedó cubierto
con la tinta derramada
de un tintero.

¡Ah! Si la muerte fuera siempre así,
para soñar mis versos
en
secreto...
Estoy tan en lo mío...
Me encuentro
tan a gusto
en este silencio
hacia
adentro...

Pero esto no ha de durar eternamente.
Debe ser porque soy un muerto nuevo,
y todavía subsisten en mis fibras
las vibraciones de la vida como un eco,
más allá de los sentidos,

como queda un reflejo
de sol,
con sol ya puesto.

Ahora mismo
comienzo
a sentir
que me duermo,

¡Qué descanso!
¡Qué silencio!

Una blanda pereza
me torna leve el cuerpo.

Tengo - ¿por qué negarlo?- un poco de hambre.
Bostezaría si no estuviera muerto.
-L. C-

        LA DAMA DE TODOS LOS FINALES

Eltemimi cuenta que había en la tribu de los árabes de Tagleb una joven cristiana muy rica, que amaba a un joven musulmán.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on jueves, 20 de octubre de 2011 at 14:11

Le ofreció su fortuna y todo lo que poseía de precioso sin conseguirse hacer amar por el joven. Cuando hubo perdido toda esperanza, pagó cien dinares a un artista para que le hiciera una imagen del joven amado. El artista hizo esa imagen, y cuando la joven la tuvo en su poder, la colocó en un lugar al que se llegaba todos los días. Una vez allí, comenzaba a besar la imagen y luego se sentaba a su vera y pasaba el resto del día llorando. Cuando llegaba la noche, saludaba a la imagen y se retiraba.
Y durante largo tiempo hizo siempre lo mismo. Acontenteció que el joven pasó a mejor vida; la enamorada quiso verlo y besarlo muerto, después de lo cual regresó junto a su imagen, la saludó, la besó como de costumbre, y se acostó a su lado. Cuando llegó la mañana la encontraron muerta en ese lugar, con la mano tendida hacia una líneas escritas que trazara antes de morir.

           LA DAMA DE TODOS LOS FINALES

Los Benú-Azra, creen que morir de amor es una muerte dulce y noble.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on martes, 18 de octubre de 2011 at 8:18

Abu-el-Hassan, Alí, hijo de Abdalla Elzagouni, cuenta lo que sigue : "Un musulmán amaba a una joven cristiana hasta el punto en que la razón se pierde. Se vió obligado a realizar un viaje a un país extranjero junto con un amigo que estaba en el secreto de su amor. Habiéndose prolongado sus asuntos en ese país, fué atacado por una enfermedad mortal, y dijo entonces a su amigo: "He aquí que mi fin se aproxima, ya no volveré a encontrar en este mundo a la que amo, y temo, si muero musulmán, no volver a encontrarla tampoco en la otra vida." Se hizo cristiano y murió. Su amigo se trasladó junto a la joven cristiana a quien encontró enferma. Ésta le dijo: "No veré más a mi amigo en este mundo; pero quiero encontrarme con él en el otro : por lo tanto , doy  testimonio de que no hay otro dios que Alá, y que Mahoma es su profeta." Dicho esto la joven murió.


            La dama de todos los finales

LA MUERTE OBSERVA. La historia del viejo pintor y del zapatero es bien conocida. El zapatero corrige al pintor algunos errores que ha hecho en el zapato de una de sus figuras, y que el pintor, que nunca habia hecho observaciones tan exactas sobre zapatos, y se contentaba con un parecido general, nunca habia visto.

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on domingo, 16 de octubre de 2011 at 13:31


 
Pero,  esto no ponía en duda el gusto del pintor; sólo demostraba una falta de experiencia en el arte de hacer zapatos. Imaginemos que un anatomista entra en el taller del pintor. Su obra en general, está bien hecha, la figura en cuanto tal presenta una buena postura, y las partes se ajustan bien a sus movimientos correspondientes; sin embargo, el anatomista, crítico en su arte, tal vez observe que la hinchazón de algún músculo no se adecúa lo suficiente a la acción peculiar de la figura. Ahora es el anatomista el que observa lo que el pìntor no habia visto, y pasa por alto lo que habia señalado el zapatero.

A un emperador turco se le mostró un buen cuadro de la degollación de San Juan Bautista; aquél elogió muchas cosas, pero señaló un defecto; destacó que la piel no se encogía en la parte herida del cuello. El sultán, en tal ocasión, aunque su observación era muy acertada, no descubrió un gusto más natural que el pintor que ejecutó la obra, ni que mil expertos, que probablemente no habrían hecho nunca la misma observación. Su Majestad turca, efectivamente, estaba bien familiarizado con aquel terrible espéctaculo, que los demás sólo podian haberse representado en su imaginación.

LA DAMA DE TODOS LOS FINALES

Admeto y Alcestes

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on miércoles, 12 de octubre de 2011 at 23:54



Esculapio, el hijo de Apolo, fue dotado por su padre de tal habilidad en el arte de la sanación que incluso fue capaz de devolver la vida a un muerto. Plutón se alarmó mucho cuando lo supo y convenció a Júpiter de que matara a Esculapio con su rayo. Apolo se indignó tanto con la muerte de su hijo que hizo caer su venganza sobre los inocentes obreros que fabricaban el rayo. Éstos eran cíclopes, que tenían su taller bajo el monte Etna, de donde escapa constantemente el humo y el fuego de su fragua. Apolo disparó sus flechas contra los cíclopes y Júpiter, encolerizado, le condeno a servir a un mortal por espacio de un año.
De acuerdo con esto, Apolo entró al servicio de Admeto, el rey de Tesalia, y pastoreaba sus rebaños en las verdes orillas del río Amfrysos.
Admeto aspiraba, junto con otros, a la mano de Alcestes, la hija de Pelías, quien la había prometido en matrimonio a aquel que llegara a buscarla en un carro tirado por leones y jabalíes. Admeto cumplió este requisito con ayuda de su nuevo pastor y fue feliz cuando le entregaron a Alcestes. Pero Admeto cayó enfermo y cuando estaba cerca de la muerte,  Apolo convencio a las Parcas para que le dejaran vivir a condición de que alguien consintiera morir en su lugar.  Admeto en su alegria por este indulto pensó poco en el precio y, quizá acordándose de las declaraciones de fidelidad que tan a menudo oía de sus cortesanos y súbditos, imaginó que sería fácil encontrar un sustituto. Pero no fue así. Valientes guerreros que habían arriesgado voluntariamente sus vidas por su príncipe se estremecían ante la idea de morir por él en la cama y los viejos sirvientes que habían disfrutado de su bondad y la de su casa desde su infancia no querian pasar en cama lo poco que les quedaba de vida por mostrar su gratitud. Los hombres se preguntaban: "¿Por qué no lo hacen sus padres? A ellos,  por ley natural, no puede quedarles mucho tiempo de vida, ¿quién mejor que ellos para rescatar la vida a quien se la dieron y evitarle un final prematuro?" Pero los padres, aunque desesperados como estaban ante la idea de perderle, se estremecían ante la petición. Entonces Alcestes con generosidad se ofreció como sustituta. Admeto, que amaba la vida, no la habría aceptado a semejante precio, pero no había otro remedio. Ésa era la condición impuesta por las Parcas y la sentencia era irrevocable. Alcestes enfermó y Admeto revivió y ella se fue rápidamente a la tumba.
En ese momento Hércules llegó al palacio de Admeto y encontró a todos los allegados en gran aflicción por la perdida de la devota esposa y adorada señora. Hércules, para quien ningún trabajo era demasiado difícil, resolvió intentar rescatarla. Fue a la cámara de la reina moribunda y espero en la puerta a que la muerte viniera a buscar su presa. Entonces la agarró y la forzó a renunciar a su víctima. Alcestes se recuperó y fue devuelta a su marido.

LA DAMA DE TODOS LOS FINALES

¿Dónde estás?

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on miércoles, 5 de octubre de 2011 at 11:15

 
A menudo el sepulcro encierra, 
sin saberlo, 
dos corazones en un mismo ataúd.

Alfonso de Lamartine

ADIOS, ISADORA

Written by EL BLOG DE MARPIN Y LA RANA on sábado, 1 de octubre de 2011 at 0:45



Isadora Duncan, la bailarina que a la vez cautivaba y escandalizaba con su danza libre, más propia de un demonio que de una jovencita, aquella mujer que decidió ser madre soltera en una sociedad que no veía bien sus devaneos con amantes más jovenes. Vió morir a un marido, que se suicidó o fue asesinado. Vio morir ahogados a sus dos hijos. La muerte la esperaba envuelta en un suave trozo de seda.Un echarpe daba dos vueltas a su cuello, ondeando ambos al viento, a bordo de un coche. En un instante la tela se enganchó en la rueda trasera. El cuello de la grácil Isadora se fracturó. Era el 14 de septiembre de 1927.



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Os Habla La Muerte,

La Dama oscura, señora de todos los Finales. La de los miles de nombres. No buquéis en este Blog nada tétrico ni pavoroso. La Muerte es parte de la vida y la mejor maestra de vivencias. Todos y Todas, tarde o temprano, tenéis una cita conmigo. Dejadme ser mientras tanto el puente con el reino de los silencio, siendo la voz de los callados que os precedieron y que os dicen: La Vida es hermosa. Aprended de ellos y escuchadles.